Recién hoy logré recuperar mi libro de “Operación Masacre”, ya que mi hermano lo había prestado, y le llevó un par de semanas conseguirlo de vuelta. Para aprovechar ese tiempo, me dediqué a pensar en lo que quiero narrar y a leer otros textos. Leí el último cuento que me faltaba del libro que tengo de Kafka, aunque no logré sacar nada positivo ya que era un texto al cual le faltaban fragmentos, por lo que la esencia de la historia se perdía. Estuve leyendo cuentos de Hemingway. Éstos me gustaron mucho más. “Los asesinos”, “Un canario como regalo”, “Un lugar limpio y bien iluminado”, “El viejo en el puente” y “El mar cambia” son algunos de ellos. Tengo que admitir que a veces me costó trabajo comprenderlos, pero me fascina esa habilidad que tiene Hemingway para relatar situaciones triviales de un modo misterioso, y la construcción que hace de los personajes a través de sus acciones y sus discursos, hasta muchas veces evita darle nombres a los personajes. Es muy interesante el uso de los diálogos. Muchos de estos cuentos se construyen a través de conversaciones entre dos o más personajes, lo que le permite al lector conocer mejor a los protagonistas sin la necesidad de que intervenga un narrador.
Además de cuentos, también busqué textos que me ayudaran a interiorizarme en el período de la dictadura, para conocer como era la situación y especialmente como se llevaban a cabo las detenciones, torturas y asesinatos. Para esta tarea encontré oportuna la lectura del informe de la CONADEP “Nunca Más”. Concentré mi lectura en testimonios de gente que logró sobrevivir a las torturas. Es interesante ver como cada uno narra su historia, y a partir de esto además se puede conocer la clandestinidad de los hechos. Detenciones que eran realizadas por integrantes de la policía o el ejército vestidos de civil, que entraban en domicilios, lugares de trabajo, de reunión, etc. Generalmente eran por la noche, muchas veces se cortaban previamente el suministro de luz, y se rodeaba la cuadra. Los secuestrados eran “tabicados” y trasladados de los centros de detención, donde eran víctimas de todo tipo de torturas durante interrogatorios en los que se buscaba asociar a los secuestrados con algún tipo de acción “subversiva”. Muchas veces estas torturas terminaban con la muerte de las personas, eran pocos los que lograban salir con vida de los centros de detención.
Ahora me voy a concentrar por fin en la relectura de Operación Masacre y voy a empezar a escribir un poco a ver que sale; creo que leer a Rodolfo Walsh me va a ayudar a encontrar ideas y modos de narrar. La idea es narrar las sensaciones del personaje durante su detención; la incertidumbre que se despierta en él a medida que pasan las horas y su situación se va tornando más confusa, dar a conocer su inocencia a través de sus pensamientos. Con respecto al contexto histórico, mi idea no es explicitarlo, sino darlo a conocer por medio de indicios en la narración.
Esto es lo que tengo hasta acá, a medida que avance irán sabiendo de mí.